La autoestimulación es una respuesta fisiológica normal y segura que no altera por sí misma la capacidad eréctil ni compromete la salud reproductiva; sin embargo, cuando se ejecuta bajo un estado de hiperactivación simpática (ansiedad de desempeño), deprivación de sueño o microtraumatismo mecánico, se desencadena una cascada neurovascular que interrumpe la relajación del músculo liso cavernoso y la síntesis de óxido nítrico ($\text{NO}$).
En el varón mayor de 50 años, la respuesta funcional depende directamente del equilibrio entre el sistema nervioso autónomo y la salud del endotelio vascular. Convertir la autoestimulación en una «prueba de rendimiento» o realizarla en contextos de agotamiento sistémico suele enmascarar u oponerse a la hemodinámica normal del tejido cavernoso. Análisis Fisiopatológico de los … Leer más