La vitamina B12 es esencial para el sistema nervioso, la producción de glóbulos rojos y el funcionamiento cerebral. Después de los 50–60 años, es más común que aparezca deficiencia debido a menor absorción gástrica.
Muchas veces los primeros síntomas aparecen en zonas como ojos y pies, porque los nervios periféricos son especialmente sensibles a la falta de esta vitamina.
La vitamina B12 participa en:
- Formación de glóbulos rojos
- Producción de mielina (protección de los nervios)
- Energía celular
- Función cognitiva
Cuando sus niveles bajan, el cuerpo comienza a enviar señales.
9 Signos de Posible Deficiencia de B12
Hormigueo en pies y manos
Sensación de “alfileres y agujas”. Es uno de los síntomas más comunes por afectación nerviosa.
Ardor o sensibilidad en la planta de los pies
Puede confundirse con problemas circulatorios.
Visión borrosa
La falta de B12 puede afectar el nervio óptico en casos prolongados.
Fatiga constante
Aunque duermas bien, puedes sentirte sin energía.
Mareos frecuentes
Especialmente al levantarte rápido.
Problemas de memoria o concentración
Olvidos leves que pueden confundirse con envejecimiento normal.
Palidez o piel ligeramente amarillenta
Relacionada con anemia megaloblástica.
Lengua roja o dolorida
Inflamación conocida como glositis.
Cambios de humor o irritabilidad
La B12 participa en la producción de neurotransmisores.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
- Adultos mayores de 60
- Personas con gastritis crónica
- Quienes toman metformina o antiácidos prolongadamente
- Personas con dieta vegetariana estricta sin suplementación
Cómo confirmar la deficiencia
La única forma segura es mediante:
- Análisis de sangre
- Evaluación médica
- En algunos casos, pruebas adicionales como homocisteína o ácido metilmalónico
No es recomendable automedicarse sin diagnóstico.
Fuentes naturales de vitamina B12
- Pescados (salmón, sardinas)
- Huevos
- Carne magra
- Lácteos
- Alimentos fortificados
En algunos casos el médico puede indicar suplemento oral o inyectable.
Conclusión
La deficiencia de B12 puede comenzar con síntomas sutiles en ojos y pies antes de afectar otras funciones. Detectarla a tiempo es clave para evitar complicaciones neurológicas más serias.
Si sospechas niveles bajos, consulta con un profesional de la salud y solicita un análisis. Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia.