🧪 Ingredientes:
- 2 a 3 cocos secos (los marrones, no verdes)
- Agua tibia (la necesaria)
🔪 Paso a Paso:
1. Parte y extrae la pulpa
- Parte los cocos con un martillo o cuchillo resistente.
- Saca toda la carne blanca con cuidado (puedes ayudarte con una cuchara resistente o cuchillo).
2. Ralla o licúa la pulpa
- Ralla la pulpa finamente o córtala en trozos y licúala con agua tibia (justo lo necesario para facilitar el licuado).
3. Extrae la leche de coco
- Cuela la mezcla con una gasa o colador fino y exprime bien para sacar toda la leche.
- Guarda el residuo sólido si quieres usarlo como harina o exfoliante natural.
4. Cocina la leche de coco
- Coloca la leche en una olla a fuego medio-bajo y hierve lentamente sin tapar.
- Después de unos 45–60 minutos, verás que el agua se evapora y el aceite comienza a separarse.
- La parte sólida se irá dorando y el aceite puro se liberará.
5. Filtra y almacena
- Deja enfriar un poco y cuela con un paño limpio o colador fino para separar el aceite del residuo.
- Guarda el aceite en un frasco de vidrio esterilizado con tapa.
- Déjalo reposar. Si hace frío, se volverá sólido (¡es normal!).
🧴 ¿Cómo usarlo?
- Cabello: Masajea en el cuero cabelludo y puntas antes del lavado. Ideal como mascarilla nocturna 1–2 veces por semana.
- Piel: Úsalo como hidratante natural o desmaquillante.
- Cocina: Solo si se hizo con cocos en buen estado y no se le agregaron aditivos.
🧊 Duración:
- Se conserva hasta 1 mes a temperatura ambiente en lugar fresco y oscuro, o hasta 3 meses en refrigeración.